Atracciones

Autopia: aprieta el acelerador en una carrera hacia el futuro

Las carreras de coches siempre se han definido como uno de los mayores divertimentos del planeta. Muchos son los fans que coleccionan, compran y se fascinan con todo lo relacionado con el mundo de los automóviles. Si eres uno de esos amantes del motor y quieres disfrutar de una tentativa única, lo mejor es que reserves tus entradas para Disneyland París y te deleites con Autopia. Un sinfín de coches futuristas creados en los años 50 te están esperando para convertir una simple atracción automovilística, en una experiencia inolvidable ¿Te lo vas a perder?

¡Arranquen motores!

Autopia

Un circuito profesional

Los mejores inventores de los años 50 diseñaron un conjunto de coches futuristas que ahora puedes disfrutar en Autopia. Una atracción basada en una ruta pintoresca a lomos de unos automóviles poco comunes con los que poder sentirte como el auténtico dueño/a de la carretera. Los más atrevidos tendrán la oportunidad de recorrer el sendero a máxima velocidad, mientras que toda aquella persona que busque un momento de tranquilidad podrá elegir el modo paseo para el disfrute absoluto.

Pero no te preocupes, ya sea de una manera o de otra, Autopia es una atracción completamente segura. En primer lugar, todo pasajero deberá abrocharse el cinturón de seguridad. Otro de los elementos clave radica en los controles: El volante es fundamental para poder tomar las curvas de la forma más adecuada, sin olvidarnos del pedal de aceleración. No te asustes si no encuentras el freno por ningún lado, simplemente con dejar de pulsar el pedal de aceleración, el coche se irá frenando por sí mismo. Además, para evitar la preocupación de los más inseguros, los coches de Autopia cuentan con un raíl de asistencia en la parte inferior que impide a los automóviles volcar o salir de la calzada anteriormente marcada.

Autopia

Coches para todos los gustos y edades

Cabe destacar que los conductores controlarán en todo momento la velocidad y la dirección de los coches. No obstante, existen unos topes que impiden a los vehículos salir del propio circuito. Sin duda, una atracción perfecta para toda la familia, ya que los asistentes que midan más de 132 centímetros podrán acceder a los coches sin ningún tipo de problemas. Además, todo aquel piloto que mira menos de 81 centímetros podrá conducir siempre y cuando esté acompañado de un adulto ¡Aquí nadie se queda sin pasárselo bien!

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Hakuna Matata

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